Los groms son las tribus de la noche, o también llamados Los Bastardo de Kara*. Habitan en las montañas en frontera entre Sarac y Sanam Menor, en donde viven como bandoleros y mercenarios. Ocasionalmente se puede contratar los servicios de alguno para trabajar como guía a través de la peligrosa cadena montañosa, pero siempre corriendo el riesgo que les deje abandonados en medio de la montaña sin equipos y sin dinero (o sin vida). Pero de algo no hay duda, son los mejores cuando a la hora de desplazarse por las yermas cumbres se refiere. Son rápidos, incansables y conocen el clima como si ellos mismos lo programaran. Muy por el contrario de la creencia popular si pueden tolerar la luz del día, pero es cierto que son mucho más nocturnos.
Son individuos altos, para ser montañeses y hablan un prusick tosco aunque entendible, pero su lengua fundamental es el grume, el cual es un lenguaje sumamente gutural que se asemeja más a un resfriado severo que a cualquier otra cosa, y no lo digo sólo por la fonética, para algunas consonantes es necesario hacer uso de algunos fluidos corporales (y no solo hablo de saliva)
He pensado mucho en los groms después de salir del cine, mientras iba camino a mi casa, fijándome en cada rincón oscuro, imanando que en el momento menos esperado uno de ellos va a saltar desde allí para atacarme. Tratándose de groms lo más sensato es correr, pero si tienes que luchar, no te detengas en reglas ni conductas éticas, pelea como si en ti no hubiera nada más que ira, saca toda la maldad de la que puedas hacer uso y descárgala en tu oponente, no tengas compasión, no pretendas entender.
Y aún así, si acaso sobrevives ¡CORRE!
*Kara: Una de los dos satélites de Valeria
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