Este año definitivamente se las trae. ¿Una prueba de voluntad? ¿Una prueba de fe? ¿Quien sabe? Me da lo mismo, a la gente constantemente le ocurren cosas, tanto buenas como malas, y sin embargo no es sino su actitud frente al mundo lo que les hace lo que son: víctimas o luchadores, cada quien escoje.
La verdad no sé si es que soy un estoico de primera, la verdad es que no lo creo, pues muy a menudo me veo superado por los mis propios sentimientos. Sentimientos de miedo o de alegría, de júbilo o de nostalgia. Para ser estoico, hay que serlo en todo sentido, tanto para bien como para mal.
Tal y como Falado, aunque para él el estoicismo no existe, simplemente el tiene que ser así. No le queda de otra pues tiene que existir porque sabe que de él dependen muchos. Y sin embargo, a pesar de su indiferencia hacia el mundo vive en virtud del honor, de valores y de una ética altamente desarrollada. Esto no lo hace un ser feliz, ni menos aun un ser alegre, el es lo que es porque simplemente sabe que no puede ser de otra forma, no culpa de sus desdicha a los demás y por el contrario intenta curar la desdicha de los demás, aunque esto no le cause ninguna satisfacción particular.
Falado, El guardián triste.
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