Por supuesto que Górgalos no está loco, él simplemente es... especial. Está perdido entre ser lo que está destinado a ser, poseer los recuerdos de muchas vidas y la vez ser la prisión de un demonio. Todos lo consideran encantador, aunque a veces hace sus mejores esfuerzos por no serlo, sin embargo lo es.
Górgalos vive sumergido en la corriente de la vida, a través de él pasan todas los flujos vitales que hacen girar a Valeria. Es capaz de sentir la respiración del planeta, sus cambios de humor, el canto de sus mareas. Y aun con semejante sensibilidad Górgalos se mantiene imperturbable ante la desesperación o la tristeza. Quizá porque lo que él es ha trascendido más allá de cualquier pena. No posee nada, y tal vez por eso nada lo posee a él.
Solo un ser lo mantiene con los pies en Valeria. Kanda.
¿Como explicas el amor de un Guardián por su Princesa?
No es tan difícil la verdad, lo sabe todo aquel que ha tenido una hermana menor.
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